Antes de los gráficos ultra realistas y los mundos infinitos de hoy, hubo un juego hecho de simples bloques que despertó algo mágico en millones de personas. Minecraft no solo nos permitió construir casas o explorar cuevas; nos dio un lugar donde la imaginación no tenía límites. Para muchos, fue el escenario de sus primeras aventuras con amigos, mundos creados hasta altas horas de la noche y recuerdos que aún permanecen intactos. Pero, ¿cómo un juego tan sencillo logró convertirse en una de las experiencias más influyentes y queridas de la historia de los videojuegos?
Los videojuegos que cambiaron la historia

