Hay lugares que aparecen en los mapas. Y hay lugares que parecen existir solo en los recuerdos, las culpas y las pesadillas. Silent Hill es uno de ellos. Envuelta en niebla y silencio, la ciudad atrae a quienes buscan respuestas… solo para mostrarles algo mucho más inquietante. Porque en Silent Hill, el verdadero monstruo nunca está oculto en la oscuridad.
